Diferencias entre caldera de gas, calentador y termo eléctrico

Diferencias entre calderas de gas, calentadores y termos eléctricos.

Diferencias entre caldera de gas, calentador y termo eléctrico

Aunque en general parece bastante claro, en realidad mucha gente no sabría decir las características que diferencian una caldera de un calentador o de un termo eléctrico. Es por eso que queremos ayudar a conocer mejor estos productos en este artículo.

En esta ocasión, vamos a intentar especificar las características de cada uno de estos aparatos en su formato doméstico.

Calderas de gas

Una caldera de gas hace posible que tengamos agua caliente en casa, tanto la que sale por el grifo como la que se utiliza en los sistemas de calefacción (radiadores).

En general, una caldera de gas es un aparato de tamaño aproximado de 80x40x30 centímetros. No obstante, su tamaño puede variar en función de cada marca de fabricación.

Las calderas de gas se sitúan habitualmente sujetas en la pared e incorporan un tubo o chimenea que hace de salida de humos.

Dentro de las calderas de gas, podemos diferenciar tres tipos:

  1. Las calderas estancas: En las calderas modernas, el aire se recoge de la chimenea que, a su vez, realiza la combustión. Es decir, coge el oxígeno del exterior y expulsa el monóxido de carbono que genera la combustión, todo a través del mismo conducto o chimenea. A estas calderas se las denomina “estancas” y son las que se instalan en la actualidad, ya que no conllevan los peligros que se producían con las calderas de gas antiguas, denominadas “atmosféricas”. Las calderas de gas estancas son, por tanto, mucho más seguras para las personas que las antiguas.
  2. Las calderas de gas estancas Bajo Nox: Son calderas que producen muy bajas emisiones de monóxido de carbono y son cada vez más frecuentes en las instalaciones modernas. Suelen ser algo más caras que las calderas estancas normales.
  3. Las calderas de gas estancas de condensación: Se trata del tipo de caldera más caro pero, a la vez, son las idóneas si se realizan consumos elevados. El sistema que utilizan es el aprovechamiento de la temperatura del humo de la combustión, lo que permite un mayor rendimiento y, por tanto, un ahorro energético considerable (un 30% aproximadamente).

Por último, es importante saber también la potencia que necesitaremos para nuestra caldera, en función del tamaño de la casa, número de radiadores que tenemos, número de baños y aseos, etc. Para saber cuál es la idónea para nosotros, lo mejor es consultar con profesionales del sector.

Calentador de agua

Un calentador de agua sirve para facilitarnos agua caliente sanitaria, únicamente. Esta es la diferencia que tiene con respecto a la caldera de gas.

Sus medidas son algo más pequeñas que las de una caldera de gas, aunque su aspecto es parecido.

En general, existen calentadores de gas, de butano o propano y eléctricos.

Sus conexiones son mucho más sencillas que en las calderas. Disponen de una entrada de agua que va conectada a la toma general, y una salida para el agua caliente desde el calentador hasta la toma de agua que se desee.

Funciona mediante un sistema de calentamiento del agua y que comienza a calentarse con la puesta en marcha de su quemador, cuando abrimos el grifo.

Al igual que en las calderas, existen calentadores con varias potencias y deberá elegir el que más convenga a su tipo de viviendas. Por supuesto, consultar con un profesional es lo mejor también en este caso.

Termo eléctrico

La diferencia entre el termo eléctrico y la caldera y calentador es que éste no dispone de chimenea. Funciona con electricidad siempre y su funcionamiento es muy sencillo.

Cada termo dispone de una capacidad concreta o cantidad de litros de agua que contiene, además de una entrada y una salida de agua. El termo recoge el agua desde la toma general y la canaliza hacia la toma o grifo que abramos.

El agua que el termo almacena en su interior se calienta a través de una resistencia que también la mantendrá a la misma temperatura (la que nosotros indiquemos).

Como en los dos casos anteriores, elegir el termo con las características y la capacidad adecuada para nuestro hogar es muy importante y, lo mejor es consultar a un profesional.

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